Análisis

La transición hacia un modelo energético regional, cercano y ‘verde’

Las implicaciones del ‘nearshoring’ y la regionalización energética

La globalización –este proceso de integración económica de todos los países del mundo– ha traído consigo beneficios e importantes desafíos para los diversos sectores del mundo, entre ellos, el energético.

La liberalización y el consecuente incremento del comercio internacional, derivados de este fenómeno, han provocado la consolidación del uso de combustibles fósiles, como el crudo, las gasolinas, el diésel, el gas natural y el gas LP, debido a que son más susceptibles de ser almacenados y transportados que otras opciones del mercado.

Si bien su explotación ha acarreado importantes beneficios para diferentes industrias y para la población en general, también ha materializado los riesgos climáticos globales. Si a este panorama le sumamos la aparición de conflictos geopolíticos, y la disrupción de cadenas de suministro globales, producto de la pandemia, observaremos cómo la apuesta por este modelo energético puede presentar vulnerabilidades y afectaciones relevantes.

En Deloitte, por medio de este documento, reflexionamos si, para la industria, ha llegado el momento de modificar el rumbo y avanzar hacia un nuevo modelo basado en un enfoque regional, más que global, que priorice el uso de energías renovables locales sobre la explotación de hidrocarburos importados.

Le invitamos a consultar el documento completo.

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